Acaba con el mal aliento

El mal aliento o la halitosis es un problema provocado por bacterias que están alojadas en nuestra boca, o incluso, a causa de enfermedades. Esto es algo que cualquier persona que haya estudiado un FP de higiene dental y que se dedique a ello podrá explicarte con mayor detalle.

Cuando padecemos mal aliento, podemos intentar solucionarlo por remedios caseros o variando nuestra alimentación, pero lo ideal es que acudamos a un especialista en caso de que seamos incapaces de acabar con él o que se prolongue en el tiempo.

Causas del mal aliento

         Alimentos con sabores fuertes

         Alimentos que se quedan entre nuestros dientes

         Café

         Alcohol

         Cigarrillos

         Falta de saliva

         Infecciones en el sistema respiratorio

         Piedras en las amígdalas (placas)

         Gingivitis/Inflamación en las encías

         Caries

Remedios caseros

Por supuesto, hay algunos métodos que puedes probar, y que te servirán, sobre todo, si el problema es algo pasajero.

Por ejemplo, puedes optar por algunos de los remedios que te explicamos a continuación:

Bicarbonato

Cambia el nivel de pH en el interior de la boca y lucha contra las bacterias que provocan la halitosis. Transforma el ambiente en la boca y reduce el crecimiento bacteriano. Puedes mezclar una cucharada de bicarbonato con media taza de agua y hacer un enjuague bucal para las mañanas y las noches. Es decir: después de haberte levantado y antes de acostarte a dormir.

Té de menta, enjuagues e infusiones

Si el mal aliento viene dado por causas digestivas, te recomendamos que pruebes a tomar un té de menta al día. Y esto no es todo. Si te gusta tomar infusiones, prueba a hervir dos tazas de agua con varias ramitas de perejil. No dejes de remover y úsalo como enjuague bucal por la mañana y por la noche una vez filtrado.

También puedes preparar una infusión de hierbabuena hirviendo un poco y añadiéndola a una taza de agua. Espera a que repose unos 10 minutos y bébela después de cada comida.

Otros consejos

         Cambia tu cepillo de dientes cada 3 meses

         Cepíllate después de cada comida

         Bebe mucha agua

         No pases más de 4 horas sin comer

         Mastica canela, clavo o anís después de comer